Ley y Promesa
La ley y la promesa: Valores y herramienta del escultismo
Los scouts somos un grupo que comparte una cultura común –el scoutismo o escultismo- cuyo elemento esencial, un sistema propio de valores, se ha puesto de manifiesto tradicionalmente en la Ley scout, a la que niños/as y jóvenes se adhieren voluntariamente mediante una promesa.
En este sentido, la Ley y la Promesa deberían ser el elemento que, como ningún otro, distinguiera a los grupos scouts de otras asociaciones y entidades dirigidas a niños/as y jóvenes, y que han “copiado” de los scouts su metodología.
La Ley, adaptada a las diferentes realidades que en la actualidad engloba el Movimiento Scout Mundial–MSC, MEV…- y a cada una de las unidades, recoge el conjunto de valores que compartimos los scouts. Nuestra conciencia de ser scouts ha de provenir exactamente del conocimiento y la adhesión a esos valores, adhesión puesta de manifiesto en la Promesa.
La Ley y la Promesa parten de una fórmula tradicional:
1. A Scout’s honour is to be trusted.
2. A Scout is loyal.
3. A Scout is duty is to be useful and to help others.
4. A Scout is a friend to all and a brother to every other scout.
5. A Scout is courteous.
6. A Scout is a friend to animals.
7. A Scout obeys orders of his parents, Patrol Leader or Scoutmasters without question.
8. A Scout smile sand and whistles under all difficulties.
9. A Scout is thrifty.
10. A Scout is clean in though, word and deed.
“On my honour I promise that I will do my best to do my duty to God and the King, to help other people at all times, to obey the Scout Law”
No obstante, tanto la una como otra se han ido adaptando con el paso del tiempo y en función de la edad de los niños/as y los jóvenes que tenemos en nuestras unidades, como podemos observar a continuación:
Ley y promesa en cada unidad
En la rama Lobatos:
La Ley de la Manada
El lobato hace cuanto puede por ser:
- alegre
- activo
- amigo de todos
- deportista
- amigo del Señor
La promesa del Lobato
“Con la ayuda del Señor y de todos los lobatos, prometo hacer lo mejor por respetar la Ley de la Manada”
En la rama Rangers (Scouts):
Los Retos
- Reto del Hombre: tener palabra.
- Reto de la Aventura: explorar el mundo e inventar.
- Reto del Pueblo: servir y decidir con los demás.
- Reto de la Lucha: ejercitar el cuerpo.
- Reto de la Alianza: Buscar con Jesús la tierra prometida.
La promesa scout
“Con la ayuda del Señor y de toda la Unidad, estoy dispuesto para desempeñar los retos, y vivir según la ley de todos los Scouts del mundo”
En la rama Pioneros:
Los 5 Verbos
- Vivir: “Un Pionero ama la vida. Desarrolla todas sus capacidades. Vive su cuerpo y respeta el de los demás”
- Descubrir: “Inventar y crear hacen del Pionero un actor y no un espectador”
- Buscar: “Buscador de Dios, un Pionero comparte sus convicciones. Encuentra en sus dudas razones para creer. Ora con aquellos que creen en Jesucristo”
- Actuar: “Un Pionero no actúa pensando sólo en él. Rechaza la injusticia y ofrece a todos la misma atención”
- Partir: “Se puede contar con un Pionero. Sabe tomar compromisos y llevarlos hasta el final”
El compromiso pionero
“ Con la ayuda de todos vosotros y solidario con los Scouts del mundo entero, me comprometo a vivir como Pionero: buscar a Dios, actuar al servicio de los hombres, mis hermanos, y progresar según la Carta de los Pioneros del Moviment Escolta de València- mSc”
En la rama Ruta:
Para la RUTA no hay un fórmula preestablecida de Ley (Carta), ni de compromiso. Cada Clan elabora su propia carta, contemplando los compromisos que desee asumir en cada una de las 5 rutas de Progresión- del Hombre, del Hombre y la Mujer, del Mundo, del Servicio y de Cristo- y los miembros del clan mostrarán su adhesión con la firma de esa carta.
La “adaptación” de la Ley y la Promesa a las diferentes unidades pretende facilitar su comprensión y que el niño/a o el joven sepa a que se está comprometiendo realmente cuando realiza su promesa. Cuando el niño/a o el joven entra en un grupo scout empieza a participar inconscientemente de la vida, del estilo del grupo, comparte alguno de sus símbolos, primero el uniforme, después la pañoleta. Con el tiempo, habremos de posibilitar que manifieste conscientemente esa intención de pertenecer al grupo, de seguir desarrollándose conforme a sus normas, sus usos y costumbres, su ideología y su sistema simbólico.
Esa manifestación consciente tiene lugar en el momento de la Promesa o el Compromiso, que no puede reducirse a una emotiva ceremonia, sino que es fundamental en la integración del niño/a y del joven en el grupo scout en la medida que le hace consciente de su pertenencia a él. En este sentido, señalar que la realización de la Promesa nos ha de servir, tal y como acabamos de afirmar, para reforzar la conciencia de la persona de formar parte del grupo y su compromiso a vivir de acuerdo con los valores- la Ley- de dicho grupo y con las “reglas de juego” que de ellos se deriven. Como fundamental es también en el trabajo de los educadores, que deben insistir en ese compromiso voluntario a la hora de pedir la implicación de los/-as niños/as y jóvenes en su propio desarrollo personal, y, consecuentemente, en la vida del grupo.
Finalmente, señalar que la Ley y la Promesa son sólo una de las herramientas en el método educativo que proponen los scouts, una de las herramientas para la educación en valores, y los educadores, los scouters, hemos de hacer un esfuerzo para relacionarlas con el resto de elementos de dicho método.
Los valores scouts y los valores de la sociedad
Venimos insistiendo en la importancia de la Ley y la Promesa en la medida que hemos afirmado que en ellas se encuentra el marco de referencia de los valores del Escultismo, unos valores que creemos necesarios para cambiar a mejor la sociedad que nos rodea. ¿Cuáles son esos valores? ¿Qué hay detrás de la afirmación “el lobato es alegre”? ¿Qué es eso del reto de la alianza? ¿Y el verbo partir? ¿O la ruta del servicio? ¿Son esos valores exclusivos de los scouts? ¿Tienen algo que ver con el entorno que nos rodea?
Si entendemos que la propuesta de valores del Escultismo es adecuada para conseguir la transformación de la sociedad, gracias a la contribución de personas que viven y testimonian esos valores, es porque previamente hemos analizado esa sociedad, de la que nos interesa principalmente la juventud, ya que el Escultismo es un movimiento juvenil, un movimiento de y para jóvenes.
En este sentido, recientes estudios señalan como valores de los jóvenes en la actualidad, entre otros, el individualismo, la aceptación del pluralismo, el presentismo, el antimilitarismo, la inseguridad, la aceptación de la familia de origen, la ausencia de límites, una concepción utilitarista del trabajo y la supervaloración de la sensación a la razón. Frente a estos valores, el Escultismo propone:
- El scout es digno de confianza
- El scout es leal i cumple sus compromisos
- El scout es útil y servicial
- El scout es amigo de todos y hermano de los demás scouts
- El scout es educado y respeta a las personas
- El scout ve en la Naturaleza la obra de Dios y la protege
- El scout es disciplinado y no deja las cosas a medias
- El scout es animoso frente a las dificultades
- El scout es trabajador, austero y cuidad las cosas
- El scout es limpio y sano en pensamientos, palabras y acciones
¿Qué valores hay detrás de la Ley Scout?
- Espíritu comunitario
- Lealtad a las personas
- Solidaridad, justicia
- Compromiso
- Servicio
- Verdad
- Espiritualidad
- Tolerancia, apertura
- Educación por la acción
- Respeto a la libertad
- Papel activo en la sociedad
- Respeto a la Naturaleza
- Responsabilidad, participación
- Esperanza, optimismo
- Espíritu crítico
- Confianza en uno mismo
- Sentido del ideal
- Fraternidad Universal
De todos estos valores, algunos están más cerca de nuestros niños/as y jóvenes, siendo nuestra labor, en este caso, el potenciar esos valores, mientras que otros les quedarán más alejados, lo que nos obligará a insistir sobre ellos, de manera que cuanto más asumidos queden todos, más nos estaremos acercando al modelo de persona y a la acción transformadora/cambio social que supone el Escultismo.
La vivencia de la ley
Aunque no es el momento de hablar del modelo del educador scout, es importante destacar que en esta labor que acabamos de mencionar es fundamental el ejemplo del Scouter. Los valores no hay que definirlos, glosarlos, dibujarlos, filosofarlos, o sí, pero no solamente. Hay que vivirlos, hay que experimentarlos, incorporándolos a todos los momentos de nuestra vida. La Ley y la Promesa no son el sistema de valores del Escultismo de los sábados de 5 a 7 o los Campamentos. No pretendemos educar “perfectos” scouts, sino personas sanas, libres, críticas, activas, comprometidas, capaces de amar, buscadoras de Dios y de la paz, implicadas en su propio entorno, abiertas al mundo. Personas que jueguen una papel constructivo en la sociedad.
Para ello, es necesario que seamos ejemplos vivos de la Ley y la Promesa scout, que nos esforcemos por vivir de acuerdo con los principios espirituales, sociales y personales expresados en la Promesa y en la Ley. Sólo así, podremos “exigir” a nuestros niños/-as y jóvenes que se comprometan en su propio desarrollo, siguiendo esos mismos principios.
Pietiernos y ceremonia de la promesa
Cuando alguien quiere entrar en un grupo scout, el llamado “pie tierno” pasa un tiempo descubriendo esta forma de vida y participando con sus compañeros scouts de todas las actividades. Una vez ha descubierto este mundo, decide si quiere pertenecer al grupo.
Es entonces cuando se celebra la Promesa. La Promesa es una celebración de adhesión al grupo, en el que el nuevo scout debe de recitar el texto de la promesa, que básicamente se resume en la pregunta de ¿Quieres aceptar este compromiso?. A continuación, se le pone su nueva pañoleta y saluda al kraal y al resto de la manada, tropa, posta o clan.

